El origen del Arte

Desde República Checa quise centrar mi formación artística, un sitio donde mantiene su perfección en cada una de las piezas, una delicadeza única además de elegante. Allí aprendí a realizar hornos, modificar el gas, visualizar el espacio de piezas, acostumbrarme al olor de la madera quemada, moldes con acero y moldes desechables, y embriagarme de una amalgama de colores hipnótica que no deja indiferente a nadie. Cada paso tiene un papel fundamental en el proceso creativo, donde su terminación de corte y tallado tiene su último valor añadido.

El relax y la tranquilidad son herramientas básicas en este trabajo, por eso el perderme en ese bosque, en las calles de esa ciudad, fueron fundamentales para mi. Todo me dio perspectiva de observación, observar el mundo y poder crear a través de esa observación, que no es más que mirar con mucha atención y detenimiento para obtener conocimiento sobre lo que nos es importante. Así que, no fue sólo el aprender técnicas, ilustrarme en arte, conocer artistas, grandes maestros, etc… sino un aprendizaje que fue más allá : ver el mundo con la perspectiva del cristal, mi mundo en Cristal, con su transparencia, versatilidad y amplitud de miras; porque depende de por dónde veas el cristal te creará un mundo diferente en tu creación.