Llamamos arte mural o muralista a una técnica artística que se pinta o se aplica en un muro. A lo largo de la Historia, los más habituales han sido las composiciones pictóricas, los mosaicos, el esgrafiado, la cerámica, incluso combinándolos entre ellos…

Lo que se pretende siempre es llevar a la realidad tus ideas creativas, donde se pueden mezclar varias técnicas con spray, pincel, pegar objetos, utilizar barro, escayola, y combinar obras en espacios de interior, espacios públicos, los cuales se podrían catalogar como murales urbanos, clasificar en arte callejero… variables muchas.

Son obras versátiles, donde imágenes majestuosas y monumentales, con guiños poliangulares, que dan forma a una expresión artística donde se mezclan todo tipo de conversaciones, muchas de ellas con temas de controversia del momento, como pueden ser los temas políticos, ya que a su relación privilegiada con el espacio en el que se coloca y sus dimensiones puede alcanzar mucha fuerza para difundir el mensaje que quiere transmitir. Esto se lleva haciendo desde la Prehistoria hasta la actualidad.

Los murales están profundamente vinculados con la arquitectura, ya que se crea para un espacio determinado, tanto de exterior como de interior, como hemos dicho antes desde la Prehistoria, en el interior de las cuevas, otras como decoración en frisos, marcos, embellecimiento decorativo de espacios, donde forman parte y se encuentran integrados en la decoración del lugar; en el interior de las iglesias, donde han sido siempre un vehículo privilegiado de comunicación para transmitir pasajes bíblicos, además de dar grandiosidad a la iglesias, incluso como sustitución de materiales, como pudiera ser el mármol.

Hoy día la pintura mural se piensa más en función del espacio en el que se integra y del que se hace inseparable. Se puede decir que es la forma de arte más antigua y la primera forma de comunicación no verbal y no gestual de la Humanidad.